Como agua para chocolate

Como Agua para Chocolate Portada
Portada (Edición de Bollsillo). Imagen de cabecera: Pinterest Jan Abramczyk Nowacki saved to Illustrations in All Things Ice Cream

Ambientado a finales del siglo XIX y principios del XX (durante la revolución mexicana), Como agua para chocolate de la escritora Laura Esquivel (México, 1950) cuenta la historia de amor imposible entre Tita y Pedro. Tita –la protagonista- al ser la menor de tres hermanas por tradición familiar, está confinada a cuidar de su madre al llegar ésta a la vejez, quedando así imposibilitada de casarse, crear una familia y peor aún, conocer el amor. Ella (Tita) conoce muchos de los secretos culinarios transmitidos por sus ancestros, ya que nació y se crió junto a Nacha, antigua cocinera de la familia.

Pedro al serle negada la mano de Tita acepta casarse con Rosaura, -la hija mayor- sin estar enamorado, es la solución para permanecer cerca de su verdadero amor.

Dividida en 12 capítulos desarrolla el tema del amor imposible, desde la infidelidad, hasta el amor eterno. Cada uno asociado a una receta de la cocina tradicional de la tierra azteca y un mes del año (de enero a diciembre), a través de pintorescos personajes, donde los femeninos sobresalen con diferencia.

Para entender un poco más su atmósfera y estructura el lector puede encontrar ciertos puntos de contactos con La casa de Bernarda Alba de Lorca por ejemplo, en los holístico hilos que unen tanto la vida como a la literatura en un espacio donde las similitudes pierden toda referencia. Por ejemplo: Mama Elena, matriarca de la historia es una especie de Bernarda Alba latinoamericana pues representa la tradición los esquemas sociales y “el que dirán”. Tita junto a Gertrudis (otra de sus hermanas) es una suerte de Adela símbolo de la libertad y la rebeldía contra la moral social de la época, abanderadas del amor puro sin tabúes y prejuicios.

Rosaura por otro lado es una simbiosis de Angustias con Martirio y Pedro es como un Pepe el Romano. También hay un padre muerto que ha dejado toda la administración de la herencia en manos de una madre tiránica.

“El secreto de la existencia humana no consiste sólo en poseer la vida, sino también en tener un motivo para vivir. El hombre que no tenga una idea clara de la finalidad de la vida, preferirá renunciar a ella aunque esté rodeado de montones de pan y se destruirá a si mismo antes que permanecer en este mundo”.

Como rasgo distintivo el libro está atravesado por un simbolismo que influye en cada escena o personaje concediéndole un valor que va a definir mucha de la genialidad de Esquivel.

Deudora de la mejor literatura de su país y reconocida como referente del realismo mágico quizás en menor medida, junto a Cien años de soledad o La casa de los espíritus, trasciende por el uso de los recursos propios de la corriente dentro de las situaciones tan inverosímiles como verdaderas para explicar ciertas situaciones dentro de la narración, al mezclar entre otras cosas, las recetas de comidas con la propia trama, confiriéndole una importante carga para el argumento.

Su lectura desborda lirismo, amor y sensualidad; con esta premisa se soporta la tesis de la que su autora crea una fabulosa obra sumamente poética, donde lo erótico, el amor y los aromas de la cocina se funden -y confunden- para extasiar al lector.

Publicado en: http://www.tribuna.cu/lectura/2018-09-29/agua-chocolate

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s